Hablar de planificación del entrenamiento, implica necesariamente la consideración de la preparación como un proyecto a largo plazo para conseguir el máximo rendimiento en la edad óptima, cuando las capacidades del nadador están plenamente desarrolladas.
Como responsables de la planificación de un deportista, podemos optar por distintas escuelas o lineamientos que nos identifiquen o caractericen como entrenadores, pero hay puntos donde no podemos equivocarnos, ya que las investigaciones científicas y la fisiología nos trazan un marco, que debemos respetar.
Cuando hay ausencia de planificación, y se anteponen objetivos a corto plazo, nos encontramos con:
- Mal uso de las fases sensibles (9-12 años).
- Especialización temprana.
- Volúmenes inadecuados.
- Intensidad inadecuada.
- Ausencia de Entrenamiento Formativo Técnico.
- Saturación Temprana.
Como entrenadora, intento ofrecer a mis nadadores todos los recursos técnicos a mi alcance, para que puedan mejorar su rendimiento de manera progresiva a lo largo de su carrera deportiva, respetando siempre los ritmos individuales de aprendizaje y maduración. |