Descubrí el triatlón si querer, cuando era chico pedaleábamos hasta el río, jugábamos carreras en la playa y después la seguíamos en el agua. Cuando el triatlón llegó al país era nadador federado previo paso por el atletismo, la bicicleta era pasión; así que creía que habían hecho un deporte a mi medida.
Fui de los precursores en la Argentina y en Uruguay, ya que mi carrera deportiva y profesional transcurrió en ambos países.
Me formé estudiando en el profesorado y en las especializaciones, lo experimenté practicando y lo puse en práctica enseñando, hace 15 años atrás creía que sabía ya mucho y tenía como premisa para hacerlo bien, no entrenar a más de 6 personas.
Hoy a la distancia veo cuan poco sabía y cuanto me queda por aprender, después de formar a tantas generaciones de atletas, estoy seguro de no poder entrenar BIEN a un solo triatleta. Por eso en la Escuela de Triatlón tenemos un equipo coordinado en cada área, en cada disciplina para cada grupo etario o nivel deportivo.
Cuando nadaba mi entrenador me corregía y me observaba en el borde, cuando corría mi entrenador registraba cada paso alrededor de la pista; si los deportes tradicionales necesitan de un monitor, que corrija, dirija y evalúe, como un tri deporte puede ser practicado sin supervisión.
No hay gestión efectiva sin control, solo, nadie logra su máximo potencial aunque este sea únicamente equilibrio.
Ponemos compromiso, pedimos actitud, de aprender para crecer y poder juntos lograr las metas sean deportivas, salud o simplemente bienestar y así ESTAR BIEN. |