Es una carrera muy larga o una prueba de resitencia extrema, que une 3 deportes tradicionales de 3 carreras tradicionales de Hawai en una sola competencia “El Ironman”; también puede ser un desafío personal, un anhelo, un objetivo, un capricho, una locura o quizás sea todo esto y mucho, pero mucho más.
Llevo 25 años en esto, participé en muchos por todas partes del mundo, algunos entrene lo suficiente y en otros prácticamente
nada, sin embargo creo que fui suficientemente preparado para todos. Porque siempre que participé tenía la mente puesta en el recorrido,
en mis sensaciones, en mis percepciones y fundamentalmente en ese horizonte que marca estar 10, 11 y hasta 16 horas en acción. La acción
de avanzar siempre, pero es mínima en comparación con la acción del pensar, del sentir, del encontrarse y descubrirse uno mismo.
Saber la capacidad de cada uno, es en sí una fortaleza y quien descubre sus límites y sigue, amplia sus horizontes.
Se habla mucho del entrenamiento para el Ironman pero éste es un concepto más amplio del que generalmente define “el entrenamiento”; me gusta usar la palabra preparación.
La preparación física es un solo componente del entrenamiento, la preparación psicológica, la preparación mental, la predisposición, la base deportiva, la contención deportiva, familiar, social y todo lo que involucra a la persona.
Llegar a un Ironman no es sólo entrenar muy duro un tiempo, anotarse y cruzar la línea.
Creemos en la gente, en la docencia que hacemos y en que el verdadero entrenamiento para el Ironman o un triatlón más corto es el que aplicamos a diario y en todas las situaciones de la vida.
Trabajando tantos años con chicos aprendí que contrario a lo que se suele decir, “es bueno para los deportes pero no en la escuela”. Y convencido de que el buen deportista es también buen alumno. Nadie es ordenado en su trabajo y desordenado en su vida; puede sobrellevar varias cosas pero uno es siempre el mismo no importa el ámbito.
Hemos preparado más de 930 personas para su primer triatlón, hemos acompañado a cruzar la línea a
66 personas en el Ironman (el 100% de efectividad) y cada vez estoy más seguro que es una cuestión de actitud,
perseverancia y sobretodo personalidad.
Seguramente muchos verán al Ironman como un riesgo y ¿qué no es riesgoso en estos días? podemos elegir, podemos prepararnos y de todas formas no cumplir el objetivo previsto, es un riesgo, pero el que arriesga puede ganar algo o no; pero el que no arriesga pierde todo.
El Ironman, como los autos deportivos, la ropa de cuero, los peinados raros o las galerías de arte no son para todos. |